La reacción de su hijo al conocer la noticia será la de preguntarse por qué le ha tocado a él. Nadie sabe con certeza qué es lo que causa una
diabetes, pero una cosa sí se sabe con seguridad: su hijo no tiene ninguna culpa, ni tampoco es porque haya comido algo o porque haya hecho mal alguna cosa.
La diabetes puede transmitirse entre los miembros de una familia, del mismo
modo que se hereda el color de los ojos.
En algunas personas, la diabetes puede desencadenarse por una infección viral.